En el mundo de la música siempre ha habido grupos que han marcado un antes y un después en el devenir del mundillo, ya sea por el impacto que tuvieron sobre el público aunque en cuanto a técnica instrumental no fueran nada del otro jueves (el caso de Nirvana es el más claro) o por lo mucho que influyeron en músicos tanto de su misma época como posteriores aunque en cuanto a nivel de público no es que fueran muy conocidos (aquí entrarían los casos de Kyuss en el stoner, Helmet y Fugazi en el llamado post hardcore, etc.). Pero el caso que os traigo hoy es uno de los más curiosos del mundillo: un grupo que, practicando una amalgama de estilos cuasi imposible y creando un sonido duro y apabullante a la vez que asombroso e hipnotizador con un nivel técnico instrumental y vocal a la altura de los mejores músicos del mundo fue capaz de lograr una repercusión en el público tal que cada nuevo lanzamiento suyo cuenta las ventas por millones. Y sus conciertos por llenazos absolutos; os estoy hablando de los únicos e inimitables Tool. Raros como perro verde, manejando su carrera totalmente a la contra de lo que se supone que tienes que hacer si quieres tener éxito han conseguido algo que está al alcance de muy pocas bandas: ser fieles a sus principios y vivir (muy) holgadamente de su música, algo realmente difícil teniendo en cuenta que lo suyo son canciones que por lo general sobrepasan los seis minutos y que tienen como influencias más apreciables a Melvins, King Crimson, Pink Floyd, Led Zeppelin y hasta (¡cómo no!) Faith no more.
La historia de estos sonados empieza en el 1989, cuando los miembros fundadores de Tool se movían por Los Ángeles (California): Maynard James Keenan (voz) y Adam Jones (guitarra) a través de un amigo común, y cuando Keenan le enseñó a Adam una grabación que tenía con otro grupo el guitarra quedó tan impresionado que enseguida quiso montar un grupo con él; pero no tenían ni bajista ni batería, así que poco podrían hacer. El batería que se les incorporó era Danny Carey, vecino de Maynard. Aunque no coincidieron por vivir en el mismo edificio, sino por una pirueta del destino: se los presentó Tom Morello (guitarra de Rage against the machine), que había tocado con Jones en Electric Sheep y conocía tanto a Carey como al guitarra. La coña del asunto es que Carey se les unió en principio porque le daba lástima que nadie más se les presentara para el puesto (y eso que él ya estaba liado con más bandas: Green Jelly, Carole King y Pigmy Love Circus). Por último, un amigo de Jones les presentó a Paul D'amour, que pronto se unió a la banda como bajista. Ya tenemos a todos en el mogollón; ahora, a hacer historia se ha dicho.
Después de dar un par de conciertos fichan por Zoo Entertaiment y, ya en el 92, sacan su primer EP: Opiate (título inspirado en la frase de Karl Marx: "La religión es el opio del pueblo". Con su EP bajo el brazo empezaron a girar por todo EE.UU como teloneros de grupazos de la talla de Rollins band, Fishbone y Rage against the machine, aunque lo más destacado del asunto es el videoclip que acompañaba al EP: Hush. En el vídeo, aparecen los cuatro miembros de Tool desnudos con las bocas tapadas con cinta aislante y sus genitales con los carteles de "Parental advisory". Ya en este disco se puede entrever el gusto de la banda por las estructuras intrincadas y la temática oscura y opresiva. Como inspiración para el Ep, tanto letrística como instrumental, hay que decir que los miembros de Tool son seguidores convictos y confesos de la Lacrimología, una seudofilosofía inventada por ellos en la que promulgan que sólo a través del dolor físico y mental (y la descarga final de todo dolor: llorar) se puede llegar a un estado espiritual superior.
Por si nunca habéis visto el videoclip de Hush, aquí lo tenéis:
Tan solo un año después de sacar el EP publicaron su primer disco: Undertow (muchas de las canciones ya estaban acabadas cuando sacaron el ep), donde ya no se cortan a la hora de alargar los temas por encima de los 5 minutos y enriquecen las atmósferas opresivas y extrañas con mil y un riffs mil veces mejor elaborados que los del EP, consiguiendo un buen resultado comercial y una muy buena acogida de la crítica de medio mundo. Ya con éste disco tuvieron problemas con la censura y con su intolerancia a todo aquello que huela a religión opresiva (sobre todo la cienciología): el videoclip de su segundo single, Prison sex (realizado por el guitarra Jones, que antes había colaborado en los efectos especiales de Terminator 2), fue censurado por tratar de manera explícita tanto en el vídeo como en su letra el tema del abuso a menores; a la vez, se enteraron que el pabellón en el que iban a dar uno de sus conciertos en Hollywood (Garden Pavillion) pertenecía a la Iglesia de la Cienciología, cosa que los cabreó sobremanera. En señal de protesta, Maynard se pasó la mayor parte del concierto balando como una oveja a la cara de los presentes. Genio y figura el muchacho...
¿Que nunca habéis visto el video de Prison sex? Nada, nada, solucionado queda:
Tres años después de Undertow, con un cambio de bajista por el medio (Paul D'Amour abandonó amistosamente la banda y se incorporó Justin Chancellor) llegó el disco que consagró definitivamente a la banda y la colocaría para siempre en el Olimpo de los grandes: Aenima (1996). Pero lo dejaremos para el final, que para eso es el disco recomendado... sigamos con la historia, porque continúa.
Hubo que esperar cinco años para volver a disfrutar de Tool, pero la espera valió la pena: Lateralus(2001) continúa la senda que abrió Aenima y la multiplica por mil al mejorar notablemente la calidad de la producción y complicando la estructura de las canciones todavía más. Hay quien dice que Lateralus es un Aenima bien producido... pues ni tanto ni tan poco: cada disco tiene su personalidad propia, y si bien Lateralus tiene una producción mucho más pulida y adecuada, el disco ya no contaba con el plus de novedad que sí tenía Aenima. El single que sirvió de adelanto al disco fue la tremenda Schism:
Los compromisos de Maynard James Keenan con A perfect circle (banda de la que hablaré en el próximo post) dilataron otros cinco años el sucesor de Lateralus: 10.000 days (2006, título en honor a la madre de Maynard, que estuvo 27 años, los 10.000 días del título, paralizada en una silla de ruedas hasta su muerte). Este disco rompe la línea seguida por Aenima y Lateralus al prescindir de la unión temática y ser únicamente un conjunto de canciones que muestran la versatilidad del grupo: de canciones más "cortas" y directas a grupos temáticos de dos canciones, pasando por algún corte instrumental, pero todo ello sin conexión alguna entre sí. Como single se decidieron por Vicarious:
Bueno, como os dije que dejaría lo bueno para el final (y yo cumplo... o lo intento! Jejejejejejejeje) aquí os dejo recomendado ese pedazo de obra maestra que es Aenima (1996). Un disco que marcó un antes y un después tanto a nivel mundial (mira que salieron bandas en EE.UU copiando esos riffs característicos de Adam Jones... e incluso en España intentaron hacer algo parecido: ¿alguien se acuerda de Söber? Jejejeje) como a nivel de la banda, porque lo que lograron con ése disco fue una auténtica pasada: ampliaron sus miras, experimentaron con cacharritos mil (efectos de voz...) y enrevesaron todavía más las estructuras. Pero lo más trabajado del álbum es la manera magistral que encontraron de casar temática e instrumentalmente las canciones entre sí, creando un todo unitario e indivisible que te obliga a escuchar el disco entero y no solo canciones sueltas. Todo un tour de force para un grupo que solamente tenía un disco en el mercado. Impresionante.
Con este disco se consagraron definitivamente como banda de culto tanto por el disco como por el impresionante directo que acompañó al cd: todo el mundo salía de los shows sin respiración al comprobar la calidad instrumental de la banda y la sobrecogedora escenografía que montaban para tocar en directo:
Como podéis ver por los vídeos no es muy fácil deciros cual de los discos de Tool sería el mejor para empezar a escucharlos, o cual os recomendaría encarecidamente que escucharais; pero si tenemos en cuenta también el impacto en el mundo de la música y la influencia en músicos posteriores (y qué coño... contemporáneos también) Aenima es la respuesta lógica. Pero sabed que, decidáis por el que os decidáis no os vais a arrepentir. Palabra.
Bueno gente, ahora os dejo con los vídeos del Aenima y os emplazo al próximo post, que os traerá el otro proyecto del vocalista Maynard James Keenan, A perfect circle. Los vídeos son: Stinkfist, Aenema y Eulogy.
Un saludo a todos!!!!
!--[if>!--[if>!--[if>![endif]-->![endif]-->![endif]-->



Hola, cómo estás, espero que bien... yo estoy bien... muy buena recomendación, adios-...
hola, saludos, desde el blog musical selecto...
Pedazo de artículo que te has marcado chaval!!!, ole!, ole! y ole!, madre mía del amor hermoso, jajajajaja, sin duda muy bueno, se ve que tenias ganas de volver a lo grande. Esperamos que el próximo sea igual de bueno, pero eso si, algo más corto, jejejeje.
Un abrazo! y Feliz Navidad!
Hola, saludos...
Con este alma errante que tengo me voy pero siempre vuelvo, con diferente traje pero en el fondo soy la misma. Y por eso, aunque me vaya, aunque vuelva, la música forma parte indisoluble de mi vida y no puedo por menos de pasar por aquí y de nuevo buscar tu amistad y ofrecerte la mía. !!!!Feliz Año Nuevo 2010!!!! ¡Un abrazo!
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados
« Bueno gente.... HE VUELTO!!!! Y esta vez es pa quedarme... | Inicio | Vídeo(s) del día:Definitivamente: ¡Sí, he vuelto! ¡Y conmigo, los 90 vuelven también! »