Este tipo de cosas no las entiendo, he de reconocerlo.Es bien sabido que ahora mismo hay bandas que triunfan en España con un rock "light", repetitivo y nada valiente (léase Fito "bajada de pantalones" y Fitipaldis, por poner un ejemplo) gracias a las prácticas casi nazis que ponen en marcha las discográficas y algunas cadenas de radio para poder sacar tajada (Los 40 y Europa FM, por si alguien se lo pregunta...). También es sabido que la gran parte de esas bandas no es que posean mucha calidad (bueno, esta vez Fito se salva, pero es que el haber formado parte de Platero y tú ya es garantía de dedicación y trabajo bien hecho), pero sí que hay algunas que sí son dignas de respeto y admiración (M-Clan es un buen ejemplo de ésto), ya que aún suavizándose y simplificando estructuras para acercarse al gran público siempre tienen ese "toque", ese "algo" que hacen que mantengan su dignidad aún a sabiendas de que no expresan toda su creatividad por culpa del vil metal.
Pero hay cosas en esta vida que no tienen explicación. Y Vacazul es una de ellas.

Estos cuatro madrileños empezaron en el 95 como empiezan todos los grupos: sacando maqueta y tocando en cuanto garito, sala de conciertos y antro infernal pudieran. Poco a poco, año a año, se fueron haciendo un sitio entre la escena underground nacional a golpe de directos y discazos a cada cual más bueno (La vacazul del 95, Pelo de perro del 98 y Radio tangente del 2000), llamando la atención de varias discográficas. Incluso grabaron su último disco hasta la fecha (el que os traigo hoy) Vienen tiempos con Alejo Stivel, productor gurú en esto de producir discos de éxito de ventas. Pero ni por ésas.
Disco del año en Rolling Stone, Mondosonoro... el vídeoclip de Vuelo, su primer single, se ve en los 40tv y la MTV España.... pero el grupo no acabó de dar el pelotazo. Nunca pasaron de ser un grupo de culto entre los entendidos musicales de este país. Y a eso es a lo que me refiero: Vienen tiempos era un discazo como la copa de un pino que por encima tenía un potencial comercial increíble. Tiene ese punto justo de rock añejo y cañero (con unas gotas de stoner... ¿tendrá que ver el shock que supuso en la comunidad rockera el Songs for the deaf de Queens of the stone age? jejejejejejejeje) que nos gusta a los que disfrutamos con un rock respetuoso con el pasado. Pero, a la vez, también tiene ese puntito pop que tanta salida comercial tiene y tan bien le queda (la mano del bueno de Alejo Stivel se nota). Suenan rockeros y poperos al mismo tiempo y el conjunto no rechina. ¿Qué mas se le puede pedir?
La canción que puse en el post de avance (y que vuelvo a poner aquí por si alguien se la perdió), Vuelo, es una buena muestra de lo que os podéis encontrar: ritmos pegadizos, guitarras vigorosas y coros poperos a más no poder en una fusión acertada. Nada desentona ni chirría, suena potente cuando debe y refrescante cuando hay que bajar revoluciones para descansar un rato. Tiene también sus momentos de calma, como en Tu, balada donde la guitarra acústica hace que se te pongan los pelos como escarpias.
La voz de Jairo es algo especial: tiene un toque gamberro y socarrón que queda muy bien en los pasajes rockeros, pero es que cuando hay que ponerse popero no lo hace nada, nada mal!
Es una pena que no tengan un reconocimiento a la altura de unos M-Clan, por ejemplo, porque desde luego es un grupo que tranquilamente se come al 90% de bandas supuestamente rockeras (léase Pig noise, El canto del loco, Melocos.... buf, me dan arcadas hasta el escribir sus nombres!) tanto en estudio como en directo.
En fin, después de este pequeño y humilde homenaje a la Vacazul, ahí sus dejo un par de vídeos para que veais qué tal lo hacen: Vuelo, Chico listo y Vienen tiempos.
Un saludo y a disfrutar del finde con salud!!!