Monográficos: … y el heavy dejó de ser metal (metal 90’s 3ª parte)
Bueno, bueno, bueno… después de marear la perdiz con mandangadas varias sobre elegir entre canciones originales y sus versiones acústicas, futuros discos que aparecerán por aquí y hasta un “meme” (aún a día de hoy no sé lo que es, que alguien me lo explique per favore!!!!) sus traigo por fin la tercera parte de la historia resumida de lo mejor del metal 90’s (aunque no guste a todos... ¿verdad Crispi? XDDD
Sólo hubo una banda que logró aproximarse al impacto mediático causado por Pantera o Sepultura con su primer disco: Machine Head. Naturales de California, el pelotazo de su vida lo darían en el 94 con Burn my eyes (su carrera empezó en el 92, que conste); el primer tema del álbum, "Davidian", es uno de esos clásicos irrepetibles del metal y garantizó un seguimiento fiel para el grupo aún en sus horas más bajas, especialmente en Europa. Lo característico de su música tenía como base la espectacularidad de su sonido, grave y poderoso, plagadito de armónicos naturales, y el desparpajo del grupo a la hora de querer sonar grandes, como si de verdad llevasen media vida juntos. La guitarra del líder Robb Flynn con sus impresionantes arreglos y la batería del animal de Chris Kontos sonaban de manera impresionante, creando un sonido ante el que nada se puede hacer más que sentirse apabullado. Intentar emular un inicio tan bueno era muy difícil y su dos siguientes obras no alcanzaron el nivel deseado (así y todo no dejaban de ser discos totalmente recomendables). Fueron años muy complicados para Flynn, que a comienzos del nuevo milenio montó una nueva formación para relanzar al grupo.
Desde luego, la propuesta de White Zombie era de todo menos convencional. Estos cuatro hijos bastardos de la cultura popular anglosajona, salvajes intérpretes en directo, tienen el honor de poseer la imagen más desquiciada y excesiva de todo el metal de su generación (sirviendo de inspiración a bandas futuras… ¿cómo se llaman éstos nueve tíos de las máscaras y las fundas de trabajo? Cachis la mar, no me sale ahora el nombre… jejejejejeje Ya nos entendemos, ¿verdad?) El perturbado (y perturbador) personaje tras la fachada del zombi blanco era un tarado desquiciado con aires de vampiro rastafari llamado Rob Zombie, tan influido por el viejo hardcore y thrash de los ochenta como por el cine de terror, la cultura americana de la carretera y el mundo de los cómics. Su primer heavy metal oscuro y retorcido pero muy atractivo de la banda creció en los callejones neoyorkinos, cuna del grupo a comienzos de los 80. En la ciudad de los rascacielos se ganaron una buena reputación underground, pero su pico de calidad vendría en los 90. Su contribución al metal llegó en el 92 con La sexorcisto: Devil music vol. 1, todo un catálogo de actitudes poco recomendables, con Thunderkiss 65 al frente, el single que los catapultó a la fama. Su metal era sucio y caliente, muy influenciado por el glam setentero y a veces por el funk metal, pero tan amenazador como sugestivo. Astro Creep: 2000 incorporó, en el 95, un acento más industrial y mecánico en su música (el single More human than human fue todo un pelotazo), una vertiente que siguieron cultivando en Supersexy swingin’ sounds en el 96, su último lanzamiento antes de que el bueno de Rob decidiese empezar su carrera en solitario con un disco que casi era una continuación lógica de la carrera de White Zombie.
También de la costa este pero en el bando contrario a esa imagen recargada y terrorífica estaban Biohazard, una banda decidida a rellenar el hueco del hardcore y el hip hop en el metal 90’s durante los primeros años de la década. Sus dos primeros discos, Urban discipline (92) y State of the world adress (94), son una impresionante mezcla de los sonidos callejeros más característicos de Nueva York (el rap, el thrash metal y el hardcore crossover) con letras sobre historias de la calle y coros a lo hooligan. El segundo de estos dos discos les garantizó un éxito más que notable en EE.UU, éxito al que contribuyó uno de los directos más arrolladores de la época, y su nombre siempre fue citado con respeto por todos aquellos practicantes del nü metal y el post hardcore como precursores de un sonido que ha movido a millones de seguidores.
Por último, y como representante del sonido más oscuro y teatral del metal noventero, muy cercano a la estética y pretensiones góticas, tenemos a Danzig. Estos chavalotes siempre tuvieron un gran seguimiento por parte de los sectores más underground del metal; puede que la razón de ello se encuentre en que el bueno del líder del grupo, Glen Danzig, había militado en bandas tan míticas como Misfits y Samahain antes de crear su grupo en el 87. Este peculiar cuarteto funcionó siempre bajo la influencia de su arrogante y malcarado líder, enemigo de todos pero admirado por su independencia. El sonido de su voz, profunda y personal, es la mejor seña de identidad para el heavy metal grandilocuente y lleno de teatralidad de Danzig, cuya profundidad temática y compositiva no debe tomarse a broma en discos como Danzig III: How the gods kill del 92.
Bueno, pues hasta aquí el episodio de hoy (la verdad es que me da un gustazo que me queden los monográficos asín de pequeñines y compactos....), ahora van los vídeos: Davidian de Machine Head, More human than human de White Zombie, Breakdown de Biohazard y Bodies de Danzig.
Hala, a disfrutarlos con salud!!!!!!










perh dijo
Rob Zombie tiene una colaboracion en un disco homenaje a The Ramones que es altisimamente recomendable...
Por cierto,¿que hay de Rage against machine...?
Podrian encajar en este monografico???
Un abrazo enorme campeon,eres una maquina...
15 Octubre 2008 | 03:26 PM