Lo prometido es deuda, señoras y señores: dije que iba a hablar más de éste personaje y de sus logros y aquí me tenéis cumpliendo como un campeón. Ahora, al tajo que pa’ luego es tarde.
Seguro que el nombre de Chris Goss no os suena de nada (al menos a la gran mayoría de vosotros, en tal caso puede que como mucho le suene a Pemm), ni siquiera si os pongo alguna canción suya saltará algo en vuestro interior como diciéndoos “¡hey, esta canción me suena!” Es lo lógico, es el camino que ha elegido el señor Goss: la total y absoluta independencia de las listas de éxitos tipo MTV o Billboard. Nada de buscar el hit aún a costa de repetirse o de bajar la calidad de su música o la de la que produce porque el tío es uno de los seguidores del mantra “yo me lo guiso, yo me lo como”. Todo disco que produce es una pequeña joya para todos aquellos que amamos el rock en cualquiera de sus vertientes, da igual a quién produzca el tío porque lo suyo es el placer en las buenas melodías y la experimentación con criterio.
Aunque ha producido a bastantes artistas, Chris Goss siempre será recordado como el productor de Kyuss y padre del género llamado stoner, ésa rama del rock que se refocila con gusto en los groovy riffs a lo Black Sabbath aunque extendiéndolos más y volviéndolos mucho más psicodélicos (os recuerdo que lo de stoner viene por lo de la piedra de fumar, bis), aparte de su gusto por que la guitarra suene casi tan grave como el bajo y elaborando toda una serie de melodías que sólo se pueden conseguir con un fumadón del 15 y con grandes paisajes desérticos como escenario. Ya sólo por haber descubierto al grupo que inauguró el stoner se merece todo el reconocimiento del mundo.
Pero de lo que he venido a hablaros no es de su faceta como productor, sino de su labor como músico, que también tiene su importancia. Con su colega John Leamy ha creado bajo el nombre de Masters of reality (homenaje al mítico disco de Black Sabbath, ¿por qué será que le gustaron tanto Kyuss? Jejejejejeje) un legado musical nada desdeñable. Desde su primer disco homónimo (Masters of reality, 1988) pasando por los soberbios Welcome to the western lodge y Deep in the hole (ponedlos a bajar de la mula ya si no los encontráis en un rastro porque de verdad que merecen la pena) y acabando por su última referencia Give us Barabbas (2004), todos sus discos son una auténtica joya rockera que por desgracia sólo encuentra eco en el ambiente underground. Una pena.
Por eso, en vez de recomendaros un solo disco de toda su obra, he decidido traeros el que para mí es uno de los mejores directos rockeros que he oído en mucho tiempo, gravado además en el Viper Room propiedad de Johnny Deep: Flack ‘n’ flight. No sólo por su sonido (se buscó respetar al máximo el sonido original de la sala en la que tocaron), ni siquiera por los colaboradores que se buscó Goss para el directo (nada menos que Josh Homme, líder de Queens of the Stone Age y su antiguo bajista el tarado de Nick Oliveri, que por cierto se portan de manera soberbia en el directo).
Este disco es grande por sus canciones, un repaso a toda su discografía en la que no falta ninguna de las mejores canciones de cada disco. Desde High moon Ámsterdam (que canta el bueno de Mark Lanegan) hasta The blue garden, pasando por Deep in the hole o Why the fly?, todas ellas son magníficas muestras del talento de este artistazo. Además, la versión que se marca de los Ramones y su Cretin hop es toda una maravilla.
Bueno, lo dicho: que intentéis conseguir este disco como sea todos aquellos a los que os guste el rock de calidad. Ahora, los vídeos (aunque solo el primer vídeo es del directo en sí, otra también está en el directo aunque es la versión de estudio y la última es de su disco Sunrise on the sufferbus): Third man on the moon, John Brown y J.B Whitchdance.
¡A disfrutarlos con salud!