Disco recomendado: del stoner al rock de raíces sureñas (Clutch – Blast tyrant)

Sirva este post como avance de otro que prometí hace muuuuucho tiempo sobre Masters of reality porque también trata sobre el stoner rock, ése estilo que crearon casi sin quererlo Kyuss (os remito al post “La muerte os sienta tan bien…” para los que no sepan de qué va la historia). O más bien, de cómo la evolución musical de un grupo lo puede convertir en algo totalmente irreconocible para la gente que los sigue desde sus primeros tiempos.
Cuando empezaron estos chicarrones rápidamente los colocaron entre los discípulos (de los más aventajados) del stoner rock: riffs psicodélicos inspirados por los groovy riffs de Black Sabbath y guitarras afinadas tan graves que compiten con el bajo. Con esta etiqueta encima (que nunca les molestó) editaron sus tres primeros discos (incluso en el tercero les acusaron de acercarse al nü metal practicado por Korn, cosa que parece de risa pero si se escucha el disco detenidamente empieza a verse la influencia, aunque mínima), siempre con el stoner como piedra fundamental, aunque con un toque que los diferenciaba del resto de bandas que practicaban el estilo de Kyuss: en su música siempre veías un toque del rock de raíces sureñas y de la música negra, aunque al principio no estaba demasiado presente.
Esto último cambió significativamente a partir del cuarto disco de la banda, el Pure rock fury de 2001. Aquí ya se empieza a ver una mayor influencia del rock sureño, junto con pequeños matices de la música negra (uno de esos matices es la evolución de la voz de su cantante, Neil Fallon, que deja de berrear al tuntún para conseguir una mayor gama de registros gracias a su prodigiosa garganta). Pero esto no sería más que una especie de entrenamiento (aunque el disco en sí es muy bueno) para lo que vendría después: porque con la salida del disco que os recomiendo hoy dejaron bien claro que su evolución no era por capricho.
El disco Blast tyrant (2004) es la perfecta unión de clasicismo rockero (esas partes instrumentales capitaneadas por la guitarra parecen sacadas de algún disco de Jimmy Hendrix) con su herencia stoner (siguen con devoción las enseñanzas de Kyuss y sus riffs a lo Black Sabbath). Todo un ejercicio de buen rock comandado por la tremenda voz de su vocalista, una de las mejores (si no la mejor) de voces que ha dado el stoner en toda su historia: profunda y potente como ninguna, de ésas que meten miedo y respeto a partes iguales, aunque influenciada por la música negra en muchas de sus melodías. Son 55 minutos de apoteosis rockera que ningún aficionado al rock debería perderse.
Después de este discazo siguieron (siguen) en la brecha. Después de Blast tyrant editaron el también buenísimo Robot hive / Éxodus, donde ya casi basan todo su sonido en el rock sureño. Su última referencia es del año pasado, el genial From Beauly street to Oblivion.
Para que veáis lo que es una evolución en toda regla, os voy a dejar varios vídeos que representan toda su evolución: A shogun named Marcus (de su primer disco), The mob goes wild (del disco recomendado de hoy, Blast tyrant), Burning bear (de Robot hive/ Éxodus) y Electric worry (de su último disco From Beauly street to Obliviohn):
¡¡Ala, a disfrutarlos con salud!!!






edicionesvion dijo
Bienvenido de nuevo, ya era hora de verte por aqui!!!. Cuanto tiempo sin ver un artículo tuyo, donde poder volver a disfrutar de tus pots. Saludos y pasate cuando quieras por mi blog para que puedas ver todo lo que te has perdido. Saludos!
15 Julio 2008 | 12:06 PM