Monográficos: Rock alternativo (III)
Había dejado el repaso al rock alternativo en los Smashing Pumpkins ¿no? Bueno, pues sigamos entonces, que esto no se acaba sólo.
¿Queda alguien en este mundo que no sepa quiénes son Rage against the machine? Supongo que no, más que nada porque fueron (y son, que gracias a Dios han vuelto a la carga recientemente) unas de las bandas más famosas de los noventa. Y una de las más revolucionarias (junto con Faith no more o Primus), que influenciaría a montones de bandas contemporáneas y marcaría el sonido de otras tantas, cosa que consiguieron con tan sólo tres discos propios y uno de versiones (por último sacaron un directo antes de separarse), pero madre mía, ¡qué cuatro discos, Señor! Zack de
Otro de los grupos más innovadores y visionarios de los noventa fue Primus. Un grupo de tarados que siempre fue a su bola, totalmente al margen de modas y tendencias. Su vasto conocimiento musical (traducido en discos increíblemente complejos y variados) y su impecable técnica acercaban su estilo, a pesar de practicar el tan traído y llevado crossover, muy cerca del rock progresivo, pero esto nunca estuvo reñido con su capacidad de divertir y de divertirse en los escenarios, convirtiendo sus directos en toda una fiesta. La figura más importante de Primus es Les Claypool, uno de los bajistas más respetados y admirados de su generación, y uno de los mejores (sino el mejor) a los mandos de un bajo (ala, fans de Red hot chilli peppers, ya podéis ponerme a parir). El sonido estratosférico y apabullante de su bajo sólo era comparable al tono insufriblemente nasal de su voz. Los tres discos más importantes de su discografía son Sailing the seas of cheese, Pork soda y Tales from the Punchbowl. Recomendados quedan.
El caso de Soul Asylum es extraño, porque ellos sonaban raros en los 90 con un estilo más bien convencional cuando, precisamente, en aquella época lo normal era sonar raro (¡menuda ironía!). Esto, que en otra época hubiera sido la muerte de un grupo, les vino de maravilla porque era como si la gente necesitara seguir oyendo el viejo rock americano, saturada ya de tanto crossover y tanto grunge. La trayectoria de este cuarteto (con el guitarra y cantante Dave Pirner a la cabeza) se desarrolló en la segunda mitad de la década de los ochenta, sacando una serie de discos que no acababan de llegar al gran público. Su crecimiento fue lento, pero obtuvieron resultados en los noventa con el disco Grave Dancers Union (1992), cuyo single “Runaway train” supuso su mayor triunfo musical.
Una de las figuras más carismáticas de los ochenta y líder de Black Flag, Henry Rollins, decidió embarcarse a finales de esa década en un proyecto totalmente alejado de lo que había hecho hasta ahora: Rollins band, un combo experimental en donde sus cinco miembros tenían importancia capital, por más que el liderazgo recayera sobre los hombros del bueno de Henry (vocalista). El otro responsable del grupo era el productor Theo Van Rock, que no sólo acompañaba al grupo en directo para ocuparse de su sonido, sino que aparecía en el libreto de los discos como uno más del grupo. Su estilo siempre estuvo marcado por la mezcla entre el blues, el heavy metal y la improvisación jazzística, mezcla que dio al mundo discos tan buenos como The end of silence y Weight. De éste último es el single “Liar”, su canción más famosa.
Por hoy ya llega de rock alternativo, descansemos un poco hasta la próxima cita. Os dejo con los vídeos de estas cuatro grandísimas bandas, para que les echéis un ojo y me contéis qué os parecen ¿ok? Las canciones son: Vietnow (RATM), Shake hands with beef (Primus), Misery (Soul Asylum) y Low self opinion (Rollins Band).
Ala, a disfrutarlos con salud.





selenedenebulae dijo
Me han gustado, sobre todo el tercer video. Los Smashing Pumpkings me encantan desde que un amigo me grabó el Mellon Collie and the Infinite Sadness, les llevo siempre en el iPod.
Tú sigue, que así me pongo al día, ja,ja,ja.
Un beso.
29 Abril 2008 | 10:53 AM